Un acompañamiento para cada momento
Estas son las áreas en las que trabajo. Todas comparten lo mismo: cercanía, calma y ninguna prisa por etiquetar lo que te pasa.
Terapia familiar
Padres, hijos, abuelos. Cuando el problema no es de una persona sino del sistema entero, trabajamos con la familia para reparar la comunicación, entender los roles y recuperar el vínculo.
Terapia individual
Un espacio propio para ti. Para la ansiedad, el duelo, el estrés, la autoestima o simplemente para entender qué te está pasando y por qué.
Adicciones y alcohol en la familia
Mi especialización. Acompaño tanto a la persona con la adicción como a su entorno, porque el alcoholismo nunca afecta a una sola persona.
Mediación familiar y de pareja
Mi especialidad. Cuando un conflicto bloquea el diálogo —una herencia, una separación, la custodia—, medio entre las partes para que puedan volver a hablar y acordar antes de que la ruptura sea el único camino.
Separaciones y divorcios
A tiempo, antes de firmar. Muchas separaciones pueden reconducirse si se trabajan a tiempo; y cuando el divorcio es inevitable, acompaño a toda la familia para que duela lo menos posible.
Atención online
Todas estas áreas pueden trabajarse también por videollamada, con la misma cercanía y confidencialidad que en consulta presencial.
¿No sabes por dónde empezar?
La primera consulta sirve exactamente para eso: no tienes que llegar con el diagnóstico hecho ni con el problema resuelto. Solo con las ganas de hablar.
Cuando la familia deja de entenderse
Los problemas familiares rara vez son culpa de una sola persona. Son patrones que se repiten, roles que se han calcificado, formas de comunicarse que ya no funcionan. En la terapia familiar trabajamos con el sistema completo: cada miembro importa, y los cambios se producen en la relación.
He acompañado a familias con dinámicas muy diversas: conflictos entre padres e hijos adultos, parejas que han dejado de hablar, hermanos distanciados por una herencia, familias reorganizadas que no encuentran el equilibrio.
- Comunicación familiar bloqueada
- Conflictos recurrentes sin salida
- Familias reorganizadas y nuevas convivencias
- Crisis familiares por enfermedad, pérdida o cambio
- Relaciones entre padres e hijos adultos
Un espacio solo para ti
A veces lo que necesitas no tiene que ver con los demás. Tiene que ver contigo: con el cansancio que no pasa, con la ansiedad que aparece sin razón aparente, con la tristeza que ya lleva demasiado tiempo. Un espacio propio para mirar eso con calma.
No hace falta tener un "problema grande" para venir a terapia. Mereces un espacio para ti siempre que sientas que lo necesitas, sea cual sea el motivo.
- Ansiedad y estrés sostenido
- Duelo y pérdida
- Baja autoestima y bloqueos personales
- Dificultad para tomar decisiones importantes
- Sensación de no poder con todo
El alcoholismo nunca afecta a una sola persona
Esta es mi especialización. Cuando alguien en la familia bebe en exceso o tiene una adicción, toda la familia se reorganiza a su alrededor: quien protege, quien niega, quien se aleja. Trabajo con todos: con quien tiene la adicción y con quienes la rodean, porque ambos necesitan acompañamiento.
Si vives con alguien que bebe y no sabes cómo ayudarle sin hacerte daño a ti, hay mucho que podemos trabajar juntos, incluso si esa persona no quiere venir a terapia.
- Familias que conviven con el alcoholismo
- Acompañamiento al entorno de la persona con adicción
- Hijos adultos de padres con adicción
- Parejas y familias en proceso de recuperación
- Otras adicciones que afectan a la dinámica familiar
Cuando el conflicto bloquea el diálogo
Hay situaciones en las que dos partes de una familia tienen intereses contrapuestos y ya no pueden hablar entre ellas sin que todo termine mal. La mediación crea un espacio neutro donde yo actúo como facilitadora del diálogo, sin tomar partido por nadie.
El objetivo no es que alguien gane, sino que ambas partes puedan llegar a acuerdos que puedan sostener en el tiempo. La mediación suele ser más rápida y menos costosa que el conflicto judicial, y preserva la relación.
- Separaciones y divorcios con hijos
- Conflictos por herencias y bienes familiares
- Acuerdos de custodia y régimen de visitas
- Disputas entre hermanos o familiares
- Cualquier conflicto donde el diálogo se ha roto
Antes de firmar, todavía hay camino
La mayoría de las parejas llegan cuando la decisión ya está tomada. Y muchas veces esa decisión podría haberse mirado antes, con calma. Trabajar la relación a tiempo —antes de que el divorcio sea el único camino— evita rupturas que después no tienen vuelta atrás.
Y cuando la separación es inevitable, acompaño a toda la familia —padres, hijos y abuelos— para que el proceso sea lo menos doloroso posible y para que los acuerdos se puedan sostener en el tiempo.
- Prevención de rupturas evitables, a tiempo
- Terapia de pareja antes de la decisión final
- Separaciones y divorcios con hijos
- Acompañamiento a padres, hijos y abuelos
- Acuerdos que preservan la relación
Sin prisa, sin juicio, a tu ritmo
No creo en las soluciones rápidas ni en las promesas fáciles. Creo en el acompañamiento honesto, paso a paso.
Escucho
Antes que nada, escucho. Sin interrumpir, sin diagnosticar de golpe. Para acompañar bien, primero hay que entender de verdad.
Entiendo
Miramos juntos qué está ocurriendo, qué se ha atascado y qué te gustaría que fuera diferente.
Acompaño
Con más de 30 años de experiencia, te acompaño con herramientas reales, adaptadas a ti y a tu familia.
Sostengo
El cambio lleva tiempo. Estoy ahí para sostener el proceso, también en los momentos en que se hace cuesta arriba.
¿En cuál de estas áreas te reconoces?
Si algo de lo que has leído resuena contigo, eso es suficiente para escribirme. La primera consulta sirve para saber si puedo ayudarte.
Consulta en Barcelona · presencial y online · confidencialidad absoluta